La inteligencia
emocional consiste
en una forma de interactuar con el mundo teniendo en cuenta
sentimientos, emociones y habilidades como la autoconciencia,
motivación, empatía, agilidad mental y control de impulsos. Las
personas que cuentan con mayor inteligencia emocional tienen mayores
posibilidades de sentirse más satisfechas y mostrarse más eficaces
en la vida.
Las
competencias emocionales o que tienen que ver con la inteligencia
emocional en la empresa son claves, de hecho son una parte muy
importante del éxito de las empresas, aunque muchas empresas no las
tengan en cuenta como un factor a considerar.
La inteligencia
emocional en la empresa debe
pasar por la propia persona, por el propio desarrollo personal en que
se intenta conocer a uno mismo y buscar una mejora continua. De esta
manera, la mejora empezará desde uno mismo para ir de cara a los
demás y a la empresa.
Para mejorar
el desarrollo de la inteligencia emocional dentro de la empresa,
se debe crear un nivel de confianza, auto conocimiento y mejorar el
nivel de conciencia. Pero además de esto, se debe definir
anteriormente cuáles son los objetivos que se pretende, contar con
expertos profesionales en el campo de la inteligencia emocional y se
debe favorecer un buen clima que facilite los mejores resultados. La
inteligencia emocional sí se puede aprender, aunque muchas personas
cuenten con ella de forma innata.
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